TABAQUISMO Y SALUD BUCAL


EL TABAQUISMO Y SALUD BUCAL

EL TABAQUISMO Y SALUD BUCAL

EL TABAQUISMO Y LA SALUD BUCAL

Como fumador, su boca recibe una media de 800 impactos de los componentes del humo por cada paquete de cigarrillos que fume (40 caladas por cigarrillo, 20 de entrada y 20 de salida, por 20 cigarrillos son 800 tránsitos).

Este elevado número de impactos en su boca, se unen a los casi 4.000 componentes que incluye un cigarrillo común, causando múltiples efectos adversos a su boca.

Entre los efectos, se encuentran un aumento de la placa bacteriana y un mayor número de heridas bucales, que favorecen el desarrollo de gingivitis. Todos estos factores son los causantes de que la pérdida de piezas dentales sea mucho mayor en la boca del fumador si no se cuidan especialmente la boca. Además, existen otros problemas como halitosis o manchas en los dientes que deterioran la estética de su boca.

Por este motivo,  usted como fumador debe realizar un especial seguimiento de su salud buco-dental, con el fin de prevenir todos estos riesgos.

Los dos niveles de actuación determinantes en el cuidado buco-dental del fumador son:

  • Cuidado profesional: Hacer revisiones periódicas, con especial atención a su evolución gingival y la limpieza profesional.
  • Cuidado personal: Realizar una buena higiene bucal diaria para reducir al mínimo posible la presencia de nicotina, alquitrán, etc. en la boca, manteniendo los dientes con su brillo y blancura natural. La limpieza diaria reduce el tiempo de contacto con las piezas dentales y mucosas ayudando a reducir los efectos negativos de los componentes del humo en las diferentes partes de la boca.